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domingo, 15 de enero de 2012

Programa 03/12 del 15 de enero del 2012

TRASTORNOS DEL SUEÑO Y EL DORMIR
Invitado: Dr. Reyes Haro Valencia

Existen cerca de 80 diferentes trastornos del dormir,  se consideran una patología, ya bien de orden fisiológico, mental o psicológico, estos trastornos pueden presentarse en cualquier etapa de la vida desde los bebés hasta los ancianos. En el caso de los niños por citar solo unos ejemplos, se conoce el síndrome de muerte súbita al dormir que sufren los neonatos cuando están dormidos, el insomnio infantil, sonambulismo, las incontinencias, terrores nocturnos, parasomnias, entre otros. Los jóvenes sufren de insomnio y sobre todo de una alteración en el ritmo circadiano producto de los malos hábitos, actualmente los video juegos, la computadora y las redes sociales (mensajería, twiter, etc.) juegan un papel importante en este tipo de trastorno; esto los puede llevar a otro trastorno conocido como hipersomnia, que es, quedarse dormidos durante el día.
Otro trastorno, quizá el más recurrente, es el ronquido. Durante mucho tiempo se creyó que roncar era señal de que la persona dormía profundamente, pero apenas hace 50 años se empezó a entender el mecanismo del ronquido, y éste es más una señal de alerta de nuestro organismo de que no estamos respirando adecuadamente, que  una señal de un buen descanso. En realidad las personas que roncan no logran llegar a las etapas profundas de descanso.
Además este trastorno está relacionado con otras alteraciones de la salud; él o la rocadora crónica, más aquellas que aparejado al ronquido tienen apneas (dejan de respirar algunos segundos) durante el sueño,  pueden desarrollar hipertensión arterial, poliglobulia, disminución de la memoria y del líbido;  algo sumamente interesante es la relación que existe entre roncar y subir de peso: El sueño esta compuesto por cuatro etapas, cada una con un nivel de relajación cada vez más profundo, en la tercera etapa es donde el cuerpo restaura su energía, pero también en está etapa el cuerpo produce dos hormonas (leptina y grelina) llamadas de la saciedad, que son las que nos ayudan a tener una sensación de saciedad ("estar llenos") cuando comemos, al estar alterada esta producción  se altera también nuestro consumo de alimentos y se convierte en factor de riesgo para el sobre peso y la obesidad. De igual forma son las personas con sobrepeso las que más roncan y se produce entonces un círculo vicioso: A mayor peso más ronquidos; a mayor ronquidos menos descanso y restauración, así como menor producción de las hormonas de la saciedad, que nos lleva a comer más y subir de peso. Esto es algo  que los nutriólogos y bariátras aún no toman en cuenta en sus programas de control de peso.
El insomnio es un trastorno recurrente en las personas de edad avanzada  que tiene diversas causas y su mayor riesgo  es que las personas se queden dormidas de forma involuntaria (hipersomnia) durante el día, incluso mientras llevan a cabo actividades como manejar un vehículo o maquinaria, leer, viajar en un trasporte, etc. y puedan sufrir o provocar un accidente.
La narcolepsia es otro trastorno común que tiene como característica que las personas duermen más durante el día, no necesariamente asociado al insomnio, es un trastorno benigno que obliga a las personas a dormir siestas o cortos periódos, pero estas personas no se quedarán dormidas de forma involuntaria.
Para todas las alteraciones del sueño hay tratamientos especializados, pero incluso nosotros podemos ayudarnos si ponemos en practica algunas recomendaciones de higiene del sueño como regular nuestro horarios de descanso y vigilia, regular la ingesta de alimentos y estimulantes antes de dormir o incluso la actividad física.
Los teléfonos de la Clínica para trastornos del sueño de la UNAM : 56 23 26 90  y  46 23 68 16
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sábado, 17 de abril de 2010

Programa 16/10 del 17 de Abril del 2010

TRASTORNOS DEL SUEÑO
Invitada: Dra. Margarita Becerra Pino
Psiquiátra y Psicogeriátra
Existen algunos mitos sobre la forma de dormir de las personas de edad avanzada, por ejemplo se cree que es normal que los viejos dormiten o duerman en cualquier lugar y cualquier hora del día o que por la noches duerman poco, en realidad cuando una persona cursa por un proceso de envejecimiento normal los cambios con respecto a un adulto más joven son míninos; es innegable que existen cambios fisiológicos normales y que estos cambios fisiológicos pueden alterar un poco nuestra forma de dormir al llegar a la vejez; entonces porque vemos a adultos mayores dormitar durante el día? Esto es en efecto un trastorno del sueño, una alteración que puede ser causada por diversas causas: Algún padecimiento crónico (o varios a la vez), desnutrición, depresión no diagnosticada o simplemente malos hábitos para dormir.
Las personas con hipertensión arterial pueden desarrollar apnea que como consecuencia acarreará una mala calidad del sueño y un descanso poco reparador, las personas diabéticas quizá interrumpan en exceso su sueño para levantarse a orinar por la noche, lo mismo pueden vivir los varones con atrofia prostática, algunos medicamentos también pueden alterar los ciclos del sueño, es importante reconocer alguna fuente exogena que también pueda influir como un exceso de estimulos ambientales, ya bien espacios demasiado iluminados que afectan el ciclo circadiano, con exceso de ruido y poca tranquilidad que causen stress, ya bien para conciliar o para mantener el sueño el tiempo necesario.
El tiempo normal que una persona mayor debe dormir es ente 7 y 8 horas, es falso también creer que una desvelada se recupera durmiendo en exceso a la siguiente noche, lo más recomendable es establecer algunos hábitos que ayuden a regular los ciclos del sueño, como por ejemplo establecer una hora fija para dormir y para despertar, no tomar por la tarde ningún estimulante que contenga cafeína, no tomar agua en exceso por la noche, evitar las siestas o dormitar durante el día, vigilar nuestro estado nutricional y hacer ejercicio al menos media hora de preferencia por la mañana. En especial debemos evitar los medicamentos que nos "ayuden" a dormir ya que estos solo incrementarán los trastornos del sueño.